Cali – Obra Social Santa Luisa de Marillac

RESEÑA HISTÓRICA

OBRA SOCIAL SANTA LUISA DE MARILLAC

 La OBRA SOCIAL SANTA LUISA en Cali, fue fundada el 12 de agosto de 1990, como homenaje de la Provincia a SANTA LUISA DE MARILLAC al iniciar el año preparatorio a la celebración de los 400 años de su nacimiento el 12 de agosto de 1591.

La fundación fue pedida por el señor Arzobispo de Cali de aquel entonces, Monseñor Pedro Rubiano Sáenz, para trabajar en la promoción humana y cristiana de los habitantes de los barrios Puerto Nuevo y Brisas del Cauca; barrios que son el resultado de migraciones provenientes de los departamentos del sur: Cauca y Nariño y también de la Costa Pacífica; la población es, en su mayoría de raza negra. Estas migraciones han hecho que cada uno luche por su supervivencia, con espíritu individualista que impide su organización y desarrollo comunitario. Siempre han existido rivalidades entre ambos sectores. La comunidad venía, desde hacía 4 años, realizando en estos barrios una labor de tiempo parcial.

Es una obra en colaboración con la Parroquia San Alberto Magno, cuyo párroco era el Padre Ramón Abella, sacerdote profundamente comprometido con la causa de los Pobres.

La comunidad vicentina adquirió una casa en la calle 81 Nº 7 s bis – 04 del barrio Alfonso López, le hizo algunas adaptaciones y la dotó con todo lo necesario para vivienda de las Hermanas. El trabajo se realizaba en el Centro San Agustín, en Puerto Nuevo.

Una de las primeras actividades de las Hermanas, fueron las reuniones con jóvenes y madres de familia, deseosos de aprender algo útil para la vida. Se les propone clases de modistería, que inicialmente se dictan de lunes a viernes en horas de la tarde. A la par con esta actividad se da la catequesis a estas mismas personas. Igualmente se inicia la pastoral educativa y catequética en las 27 escuelas de la parroquia, con la asesoría del padre Ramón. Se dan orientaciones metodológicas a los docentes, para que se sientan comprometidos en la educación de la fe de sus estudiantes.

Las catequesis de Primera Comunión y Confirmación para niños, jóvenes y adultos; la preparación a padres y padrinos para los niños, jóvenes y adultos que aún no están bautizados, las visitas domiciliarias, la comunión a los enfermos y ancianos, las asambleas familiares en los diferentes sectores, el Santo Rosario en las familias y por sectores, la Novena Perpetua, programa de becas escolares, fabricación de escobas y trapeadores, programa de rehabilitación de algunos niños minusválidos, son otras de las actividades que las Hermanas realizan en esta obra.

Meses después se abren las puertas del restaurante escolar a 100 niños de la localidad. Con la ayuda de los mismos niños se hace el aseo general. Los alumnos del colegio Santa Isabel de Hungría, colaboran todos los días en la atención a los niños, enseñándoles las normas de comportamiento en el comedor y a aprovechar los alimentos.

También se empiezan a formar los diferentes grupos apostólicos: Prejuvenil Mariano, Navyl, Voljuvi, Juventudes Marianas, Infancia Misionera, tercera edad, voluntarias vicentinas.

Cafam (alfabetización de adultos) es otra de las actividades emprendidas por las Hermanas, docentes y estudiantes del Colegio Santa Isabel, como monitores de este programa.

Un año después de estar la comunidad vicentina en el barrio y al darse cuenta que cada día crecía la población estudiantil, se consiguió con ayuda de benefactores una casa que se adaptó para los niños, con 20 niños entre 8 y 14 años; fue creada para aquellos, que, por su pobreza y desinterés de algunos padres de familia, no han asistido nunca a una escuela, o no los reciben en las otras instituciones y deambulan por las calles. Esta labor se inicia con el sistema de Cafam. En una casa alquilada, no se les exige uniforme, ni libros, ni nada que pueda ser difícil para ellos, solo una pequeña colaboración como matrícula ($500 en aquel entonces).

El colegio Santa Isabel de Hungría hace presencia en esta escuela con los estudiantes de alfabetización, y al poco tiempo fue aumentando la población hasta poderse organizar grados siempre con la modalidad CAFAM.

 La FUNDACIÒN SANTA ISABEL DE HUNGRIA acogió a estos estudiantes, brindándoles educación formal, con la modalidad que se tenía en ese entonces.  Enviando docentes y vigilantes para que fortalecieramos bien dicha obra.

En la actualidad EL COLEGIO SANTA LUISA DE MARILLAC cuenta con sede propia, una población de 104 estudiantes de 1º. A 5º., una rectora, cuatro docentes, y dos vigilantes.

Gracias a la gestión realizada por las Hermanas que han pasado por el colegio lograron el contacto con unas personas de Alemania KOKI quienes sostienen la alimentación para todos los Estudiantes y han apoyado otros proyectos en beneficio de los niños: como música apoyo psicológico… y la construcción hace 10 años otra sede que se utiliza para actividades lúdicas, recreativas, reuniones y talleres tanto a estudiantes como a padres de familia y últimamente para la catequesis del Buen Pastor con los niños del colegio y los sábados con niños de 3 a 6 años.

Todo el apostolado de las Hermanas de la comunidad local gira alrededor del colegio:

Una Hermana es la rectora, otra Hermana coordina todo lo que es el Restaurante Escolar y otra Hermana encargada de la catequesis del Buen Pastor. La Comunidad Local está conformada por cuatro Hermanas.

Se acompaña y asesora algunos grupos de la Familia Vicentina

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