Capilla la Milagrosa

Lugar privilegiado de Oración y de Bendiciones del Señor por intercesión de la Madre Milagrosa.

Allí, el pueblo de Dios ha aprendido y experimentado  el sentido de la Oración confiada!  Ha descubierto que la Virgen María, “La Madre” como cotidianamente la llamamos, es Camino que lleva seguro a su Hijo.

Se abrió al público desde 1980, cuando celebramos el Sesquicentenario de las Apariciones de la Virgen Milagrosa a Santa Catalina Labouré, con una Novena Perpetua, que sigue atrayendo a los católicos que quieren profundizar su fe y “hacer como María, de su propia vida un culto a Dios y de ese culto, un compromiso de vida”. (M.C.21)

Imágenes de la Capilla en día de Novena Perpetua, los martes dedicados a la Madre de la Medalla Milagrosa.

Miles de fieles la visitan para dar gloria a Dios en la Eucaristía y para manifestar sus acciones de gracias y sus peticiones.

Testimonios

Nuestra Compañía es Mariana desde los orígenes, con unos Fundadores de arraigada espiritualidad cristiano-Mariana. Somos una Provincia muy Mariana en fidelidad a los orígenes.

En 1830 se da la expansión Mariana de la Compañía. La Virgen provoca una renovación intensa en ella.

En 1888 las Hijas de la Caridad llegan a Colombia procedentes de Francia y se establecen en Popayán. Desde allí irradian el Carisma por toda la nación.

El apostolado a través de la  Medalla Milagrosa y la organización de grupos Marianos, produce sus frutos por todas partes.

Se multiplican los grupos de Hijas de María Inmaculada, se estimula la formación cristiana de la juventud y la acogida positiva de las gentes.

De 1970 a 1973 convicciones  muy profundas mueven a la Provincia a entrar con todo su entusiasmo y fervor en ese trabajo de renovación Mariana:

La Virgen María actúa en bien de la humanidad atrayendo a los hombres hacia su Hijo. Y ante la pregunta: ¿Qué estamos haciendo en el campo de la Evangelización? Nos lanzamos por este camino de la renovación Mariana.

Comienza  entonces en la Provincia una fuerte motivación, promovida por Sor Lilia García, Visitadora y llevada a la práctica  por Sor María Emilia Echeverri Mejía.

Se establecen los grupos de la Juventud Mariana Vicentina y en nuestra capilla se inaugura el culto de los adoradores que en espíritu y en verdad, buscan al Padre. Provocando un despertar asombroso!

Todo con la Madre y nada sin ella! Tal ha sido el LEMA con resultados maravillosos: grupos se organizan por todas partes, en los que se cultiva la calidad de la vida cristiana.

Hemos tenido y seguimos teniendo una excelente “herramienta” en este trabajo de Renovación Mariana: La Medalla Milagrosa. Convencidas estamos de que propagarla contribuye a una verdadera evangelización!

1970:  Tenemos a Sor María Emilia Echeverri Mejía, que regresa de París, donde había permanecido por espacio de 21 años, llenando su vida de la presencia y las  bendiciones de la Virgen Milagrosa, desde el Santuario de las Apariciones a Santa Catalina Labouré.

Llega y el Señor le tiene una MISIÓN que ella acoge con verdadero espíritu de fe y de alegría: ¡comenzar la tarea de renovar la piedad Mariana de la Provincia!

Comienza su labor inmediatamente le es confiada y después de tres años de motivación intensa en todas las Casas de las Hermanas, ve que ya es tiempo de lanzarse a la promoción de los grupos Marianos por todas partes.

La motivación en toda la Comunidad ya estaba hecha, ahora venía el trabajo de proyección gozosa hacia el pueblo de Dios y de una manera muy especial a los jóvenes, que eran para ella, parodiando a San Vicente, su peso y su dolor.

En 1973, apoyada por Sor Luzdari Jiménez Serna, hace que surjan los grupos de las JUVENTUDES MARIANAS VICENTINA, y rápidamente estos se multiplican por todas partes. Un Movimiento con con una espiritualidad Mariana, Vicentina, apostólica y misionera. Muchos jóvenes a partir de allí se han venido enrolando en este maravilloso Movimiento.

Hoy día, son miles y miles de jóvenes los que han pasado por esta “Escuela de la Madre” como felizmente ella la llamaba,  y hemos visto florecer una juventud sana, alegre, comprometida con el Evangelio y entregada a la obra del servicio a los más Pobres, compartiendo el Carisma Vicentino con pasión y generosidad.

El día 8 de Marzo pasado, “día Internacional de la Mujer”, siendo las 10.00 de la mañana, Sor María Emilia deja este mundo a la edad de 93 años, para pasar, cargada de méritos y de obras bellas, a la Casa del Padre. Tres días de duelo, con su cuerpo presente en la Capilla donde tanto bien pudo hacer; permitieron vivir un espacio de oración intensa frente a su féretro. Cientos de personas acudieron para seguir implorando “a la Hermana que reza”, su intercesión ante la Madre en el Cielo, hasta el día martes 11, cuando fue sepultada en el Cementerio Central de la ciudad de Cali. ¡Paz en su tumba” y que al recordarla, no olvidemos imitar su bondad y misericordia con los más necesitados.

Una triste y lamentable noticia enluta hoy nuestro  Movimiento JMV por el fallecimiento de nuestra “abuela”, como cariñosamente la llamábamos.

Una Santa que nos enseñó el amor de la Madre, una Santa que dio el todo por el todo por los jóvenes y que nos inyectó alegría, creatividad y amor.

Sor Maria Emilia, en este caminar aprendimos que tu eras la más cercana a la Madre y que por ello ahora estás dichosa en el cielo abrazándola y gozando de su amor y sus caricias. Qué afortunada eres y qué envidia la que sentimos todos aquellos que nos encontramos aquí extrañándote.

A todos los JMV, estoy segura que desde el cielo nos vas a acompañar cada día, cumpliendo la gran misión que empezaste desde 1973.  JMV  Provincia de Cali se fundó gracias a tu trabajo incansable con Sor Luzdari Jiménez que sé que en este momento siente que está despidiendo a su segunda mamá.

Hermanas  les hago llegar un abrazo solidario en este momento triste por el que están pasando, no pude asistir ya que mi trabajo no me lo permitió pero tengan seguro que no estoy en cuerpo presente pero mi alma esta con ustedes, mi corazón siente mucha tristeza, y se que cada vez la responsabilidad se hace más fuerte ya que nuestra “abuela” desde el cielo está empujándome a cumplir cada vez mejor mi misión de Responsable Provincial JMV.
Pido al Padre la tenga en su Gloria y nos conceda, tanto a nosotros como a sus seres queridos el consuelo y fortaleza para superar este triste momento. Gracias Sor María Emilia por tu hermoso legado!.

Yeraldin Castañeda. Responsable Provincial JMV.

Hijas de la Caridad

Provincia de Cali – Colombia En respuesta a la llamada de Dios en su tiempo, San Vicente y Santa Luisa fundaron la Compañía de las Hijas de la Caridad para servir a Jesucristo en la persona de los pobres con espíritu de humildad, sencillez y caridad.

INFORMACIÓN DE CONTACTO

Capilla de Nuestra Señora de la Medalla Milagrosa
 Av. Roosevelt No. 29 – 71
 + (572) 556 66 69
 (572) 556 66 71
 E-Mail : comunicaciones@hijasdelacaridadcali.org.co
Cali, Valle, Colombia, Sur América

Hijas de la Caridad en redes: